lunes, 26 de octubre de 2020

1978: Poema Homenaje a Paul, Peter, Ace y Gene…Kiss



Allá por el año 1979, yo era un nene y me encerraba horas en el auto de mi viejo. Encendía el stereo y escuchaba hasta el hartazgo los tres cassetttes que tenía. Volvía a mi cuarto, la puerta siempre estaba cerrada y obstinadamente quedaba absorto ante todos los pósters pegados en la pared. En el colegio era lo mismo, estaba y no. En esos pupitres de madera empecé a escribir, creí en un principio que eran canciones, solía ponerle letra propia a lo cantado en inglés. Mucho después descubrí que en la poesía estaba mi voz. Pero debo admitir que fueron cuatro tipos los que me convencieron de la magia. Que la vida podía ser contada con palabra propia. Sin ellos, tal vez, jamás me hubiera acercado al arte. Muchos podrán asegurar que son comerciales, que su música es simple, que hicieron de su imagen un culto. Pues bien, yo siempre se los agradeceré. Hoy después de casi 45 años de carrera, millones de discos vendidos y mucha, mucha magia, Kiss anuncia su retiro, con una gira mundial de despedida.
Mis dos pasiones son la literatura y la música. En mi último libro “Ritual Para Melodías Paganas”, intenté amalgamar las dos cosas, pero no soy quien para asegurar tal logro.
Sólo digo ahora, que “1978” es el nombre del poema que le dedico allí a un amigo (Carlos Casco) y es mi forma de agradecer como fan a los cuatro de New York: Paul, Peter, Ace y Gene…Kiss.
El espectacular dibujo  que acompaña a mis versos, fue concebido especialmente para esta ocasión y estuvo a cargo de un artista increíble, el rosarino Cristian León Blanco, otro alucinado por la banda. 

Poema: 1978 | Ritual Para Melodías Paganas 

Como en un antiguo ritual
el niño celebra cada movimiento
desenfunda el vinilo
después de venerar absorto
la portada
lo coloca en el tocadiscos
y el hipnótico viaje de la púa
sobre los surcos
origina la magia
En la habitación
flaquea la naturaleza
de cada objeto
la música se corporiza
primero es humo lento
luego pura electricidad
Los cuatro 
músicos enormes
con botas de gladiadores
están de regreso
sus instrumentos refulgen
El redoble de los tambores
acelera cada latido
La multitud ruge oculta
bajo la cama
dentro del ropero
son lobos hambrientos
hordas desaforadas
que entonan cada himno
hasta que sus gargantas
enmudecen
El viaje de la púa sobre los surcos
ha concluido
En silencio ahora
el niño vuelve en sí
toma su portafolios de cuero
se abotona el guardapolvo
y dando un portazo
abandona la habitación
desde la pared
en lo oscuro
los cuatro músicos pintados
aguardan
colgados en un poster
que la magia
vuelva a ocurrir.

Del libro "Ritual Para Melodías Paganas" de mi Amigo Luis Pablo Casals
Santa Fé | Argentina 

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